"La COP26 es la última oportunidad del planeta": The Climate Reality Project

El cambio climático también es una discusión sobre derechos humanos, dice Natalia Lever, directora para América Latina de la organización del ex vicepresidente Al Gore


Los adolescentes se han apropiado la de la lucha climática.

La sueca Greta Thunberg inició una huelga frente a su escuela en Estocolmo un viernes para exigir que los políticos de su país tomaran acción climática. El ejemplo de esta joven ha sido seguido por miles de adolescentes en todo el mundo que han exigido en multitudinarias protestas a sus gobiernos que implementen medidas para frenar la crisis climática.

"Se están jugando la vida", dice Natalia Lever, directora regional para México y América Latina de The Climate Reality Project, una organización de la sociedad civil fundada por el ex vicepresidente de Estados Unidos y Nobel de la Paz Al Gore, que tiene como propósito formar a activistas climáticos para que puedan incidir en las políticas públicas sobre el tema.

Justo los jóvenes son el objetivo de la "Operación COP: Jóvenes Embajadores por el Clima", un programa que The Climate Reality Project y la Secretaria de Relaciones Exteriores de México lanzaron para seleccionar a activistas climáticos que acompañen a la delegación mexicana que participará en la COP26, que se celebrará en Glasgow, Escocia en noviembre.

Lever habló con Expansión sobre esta convocatoria, que cierra el 19 de julio, y sobre la importancia que tiene la próxima COP26 para poder encontrar soluciones ante el cambio climático.

Expansión (EXP): ¿En qué consiste el programa "Operación COP: Jóvenes Embajadores por el Clima"?

Natalia Lever (NL): Surge en la COP25 en Madrid, hablando con funcionarios de la Secretaria de Relaciones Exteriores. Ese fue el primer año que vimos una participación juvenil muy importante. Surgida del activismo de los jóvenes en 2017 con Greta Thunberg. Vimos a muchos jóvenes dentro y fuera de los espacios de negociación de la COP queriendo incidir en la políticas públicas a nivel multilateral.

Así que surge este programa para poder brindar las herramientas a estos jóvenes, para que comprendan que pasa en estos espacios de negociación multilateral para la acción climática y además poderlos acercar con las y los tomadores de decisión para que puedan incidir de manera más efectiva.

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El programa consiste en una convocatoria que está abierta desde el 23 de junio y y hasta el 19 de julio, donde se puede inscribir cualquier persona que sea mexicana de 18 a 25 años de edad cumplidos al 12 de noviembre (fecha de termino de la COP26), que esté estudiando la licenciatura o un posgrado o que no tenga más de un año de haber salido de la universidad y que tenga pasión por tomar acción climática.

Se van a elegir a 30 personas, que tendrán tres meses de capacitación con funcionarios y funcionarias de gobierno de las secretarias de Relaciones Exteriores, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Energía, del Instituto Nacional sobre Cambio Climático y también del Instituto Mexicano de la Juventud y de algunas embajadas que nos estarán acompañando.

Después de estos tres meses, cuatro personas serán elegidas para viajar a Glasgow, Escocia, donde se llevará a cabo la Conferencia de las Partes 26 (COP26), un espacio de Naciones Unidas donde se reúnen las naciones del mundo para discutir de que forma vamos a combatir el cambio climático de manera colectiva.

Las cuatro personas seleccionadas para viajar a Escocia tendrán cubiertos todos los viáticos y acompañarán a la delegación mexicana a todos los espacios en los que entre, y podrán observar y participar en este espacio fundamental para el futuro del mundo, donde se discutirá cómo podemos llegar a la carbono neutralidad en 2050, de qué manera vamos a proteger los ecosistemas que nos quedan y cómo vamos a financiar estos esfuerzos.

EXP: ¿Cuál es la importancia de la COP26? ¿Qué acuerdos se esperan?

NL: La COP25 no fue tan exitosa como planeábamos, si bien recuerdan que en la COP21 se firmó el muy famoso Acuerdo de París, que es la victoria más importante que ha tenido el movimiento ambiental. El mundo se comprometió a hacer esfuerzos para no aumentar la temperatura en 2 grados a partir de la época preindustrial, que es desde donde hemos aumentado la temperatura de una forma brutal con muchas consecuencias que ya sabemos: aumento del nivel de los mares, temperaturas extremas, sequías, inundaciones. Es una crisis de derechos humanos también el cambio climático.

Lo que se va a discutir en esta COP26 es, o vamos a intentar, subsanar lo que no pudimos acordar en la COP25. Esta COP es la última gran oportunidad que tenemos como planeta, que tenemos como sociedad internacional, de poner las reglas de cómo vamos a lograr la carbononeutralidad para 2050.K

Es importante porque estamos llegando a los límites planetarios, los límites de temperatura, de biodiversidad, de acceso al agua entre otros límites planetarios que ya hemos rebasado y que seguimos rebasando.

Para ello, nos dice la ciencia, tenemos que asegurar que no aumentemos la temperatura 1.5 grados y cómo vamos a lograr que para mediados de siglo lo mismo que emitamos a la atmósfera, los mismos contaminantes que emitimos, sean los mismos que podamos sacar de la atmósfera y así garantizar que no siga aumentando la temperatura.

Para ello debemos dejar de utilizar carbón, debemos detener la deforestación, debemos transitar hacia fuentes de movilidad eléctrica, y lo más importante, debemos transitar hacia fuentes de energías renovables. Otra de las metas que tiene esta COP26 es adaptar a nuestra comunidades que ya están sufriendo los efectos del cambio climático y también proteger a los hábitats naturales que tenemos y que más anos ayudan a podernos defender del cambio climático.

Para ello, y es lo que se atoro en la COP25 y esperamos en la COP26 poder llegar a acuerdos, es la financiación. Todos estos esfuerzos requieren de finanzas públicas internacionales, de que los países desarrollados inviertan en los países en desarrollo. La meta prometida por los países desarrollados es invertir 100 billones de dólares por año para 2020. Todavía no llegamos a esta meta y además ya hemos visto que es una meta insuficiente. En la COP26 vamos a discutir cómo lograr esos financiamientos y cómo hacerlo juntos.

EXP: Si la COP26 es la última gran oportunidad del planeta, ¿qué pasa si el mundo no la aprovecha?

NL: Pasan muchas cosas que amenazan la vida en la Tierra. Estamos atravesando una extinción masiva y la última vez que vimos una muerte tan rápida de especies fue cuando existían los dinosaurios y también la temperatura de la tierra cambió de una forma muy rápida.

Por el lado económico, el Foro Económico Mundial ya dijo que el cambio climático es la amenaza número uno para la economía global. Para países como México, tiene que ver con nuestra competitividad.

Si seguimos dependiendo de los combustibles fósiles, si tenemos una baja inversión en educación, si seguimos sin invertir en ciudades sostenibles, esto también quiere decir costos muy altos para la salud.

Lo vimos con la pandemia, los gobiernos pueden responder rápido y las personas pueden cambiar de hábitos de un día para otro. Y por eso es que existen programas como "Operación COP, Jóvenes embajadores por el clima", para darle las herramientas al movimiento de jóvenes que hoy está despertando y que hoy está teniendo incidencia.

En finanzas, por ejemplo, están exigiendo que se pague por las pérdidas que ya estamos viendo por las consecuencias del cambio climático, el fondo verde del clima, la promesa de los 100 billones de dólares que deben venir a los países en desarrollo.

Todo eso tiene una complejidad técnica, política y científica enorme y si los jóvenes no empiezan a educarse hoy sobre cómo resolver esas preguntas y cómo resolver esos problemas de cooperación internacional, estamos perdiendo la oportunidad de que México no solo tenga ese liderazgo, sino que guíe a América Latina de posicionarnos mucho mejor.

EXP: ¿Por qué es justo la generación Z la que está saliendo a exigir no solo justicia climática, sino justicia social?

No hay justicia social si no hay justicia climática y no hay justicia climática si no hay justicia social. La problemática del cambio climático es una problemática no solo ambiental, sino ética y moral. Los jóvenes tiene toda la razón al cuestionar los valores que hay detrás de la manera en la que hacemos las cosas.

Las acciones climáticas, la mayoría de las acciones climáticas, tienen que ver con regresarle el poder a la gente, descentralizar desde las fuentes de información, hasta las fuentes de energía. Creo que los jóvenes lo entienden muy bien.

No tienen otra opción. Si hoy no nos comienzan a exigir a los adultos tomar una acción más ambiciosa, se están enfrentando no solamente a un mundo con menos osos polares, se están enfrentando a un mundo donde no hay paz, donde la gente se está moviendo de sus países porque no tiene qué comer.

Nosotros no tenemos el derecho de no tomar acción y ellos no tiene la fortuna de no estar exigiendo. Se están jugando la vida, se están jugando la supervivencia y el bienestar. No es una exageración.

EXP: México es uno de los países más vulnerables al cambio climático, ¿por qué pasa esto?, ¿por qué es importante?

NL: México es vulnerable porque su ubicación geográfica. Estamos entrados océanos, eso nos hace vulnerables a las tormentas, pero también todo el norte de nuestro país es vulnerable a la sequía. Vemos como todos los años perdemos kilómetros y kilómetros de tierra fértil por la desertificación. De hecho, varios lugares en México han ganado los récords de las temperaturas más altas del mundo en algunas fechas del año.

En México tenemos una biodiversidad enorme que también está amenazada por los cambios de temperatura y por la pérdida de hábitats, que va entrelazada con el cambio climático. Económicamente, la mayor parte de la infraestructura turística, tan importante para nuestro país, está en las costas. Empezamos a ver una migración de estas poblaciones y las vamos a ver de manera más importante.

Por ejemplo, está lo que pasa en Centroamérica, con las caravanas migrantes. Esos migrantes vienen, sí, por una problemática socioeconómica, pero también tienen una presión medioambiental muy importante. Desde el huracán Max que no se recuperan. Y vamos a empezar a ver migraciones al interior de América Latina cada vez más grandes y nosotros estamos al lado de Estados Unidos, es decir, nos convertimos en un paso para todas estas poblaciones y esto es un problema social.

No solo sucede en México, también en Europa cuando en Siria, antes de la Guerra Civil, tenían 1.1 millones de refugiados climáticos. De esta gente, muy poca emigró a Europa y generó movimientos de ultraderecha, que podemos empezar a ver cada vez más con las migraciones forzadas por la sequía y otros fenómenos naturales.

EXP: Aunque México exige a nivel internacional que se tome acción climática, en su política energética aún apuesta por los combustibles fósiles, ¿cómo puede ser más congruente?

NL: México ha sido un líder en materia climática por mucho tiempo. Fue uno de los primeros países en desarrollo en entregar nuestras contribuciones al Acuerdo de París que seguimos discutiendo. México fue un actor fundamental para firmar ese acuerdo, para posicionar el liderazgo de América Latina en ese espacio multilateral.

Fuimos de los primeros países en poner un precio al carbono, como impuesto, que es bajo, pero está ahí y tenemos que seguir aumentando la ambición. Estamos trabajando en un mercado de emisiones. Tenemos también metas de acción energética. Ahora lo que tenemos que hacer es aumentar esa ambición.

Para aumentar esa ambición tenemos que tener una sociedad civil más informada y más activa, con una disposición de trabajar en conjunto con el gobierno y en conjunto con las entidades privadas. Hemos visto que estamos un poco desarticulados, la sociedad civil hace una cosa, las empresas tienen otras metas y por un lado el gobierno también tiene otros retos.

EXP: Si los jóvenes están tomando acción climática, es porque los adultos hemos sido muy pasivos, ¿qué podemos hacer para frenar el cambio climático desde nuestros espacios?

Los adultos podemos hacer tres cosas. La primera es usar nuestra voz. Tenemos que informarnos sobre qué es el cambio climático, cuál es la ciencia del cambio climático, cuáles son las causas, cuáles son las consecuencias, que es, como decía, una crisis de derechos humanos en todo el mundo. Las consecuencias son historias reales de personas reales que lo están viendo hoy. Y cuáles son las soluciones. Las soluciones son la transición energética, la movilidad eléctrica, modelos de economía circular, la regeneración de nuestros ecosistemas, principalmente en Latinoamérica que tenemos tantos.

La segunda es usar nuestro voto, y no solamente en las urnas, sino estar continuamente observando, acompañando, exigiendo a los tomadores de decisión que es lo que queremos ver. En el movimiento climático lo que queremos ver es que podamos lograr la carbono neutralidad para mediados de siglo. Eso quiere decir que para 2030 tenemos que reducir a la mitad, nuestras emisiones de efecto invernadero.

La tercera es pensar tus desiciones todos los días. Con nuestras decisiones de compra también enviamos un mensaje a los mercados. Decide qué comprar y decide comprar menos. Decide qué comer y decide comer menos carne. Y decide en qué moverte y utilizar tus pies cada que puedas.

Estas son decisiones que tomamos todos los días. Cuando compramos algo, ¿realmente lo necesitas? Si lo necesitas, revisa la cadena de valor de ese producto y después de que lo compres cuídalo, para que no tengas que comprar otra cosa. Repítelo con cualquier cosa que compres. Podemos convertirnos en inspiración para otras personas.

A nivel individual, no va a mover mucho la aguja, pero si yo lo hago y además le digo a mi compañero porque estoy haciendo eso, entonces estoy generando un movimiento de masas y eso sí que puede cambiar el mundo.

Por Fernanda Hernández Orozco EXpansión
@srta_hdez

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